lunes, 3 de noviembre de 2014

Actividad física practicada por población con Síndrome de Down. Nivel de práctica deportiva


Los diferentes niveles de práctica deportiva se pueden apreciar tanto en
población general como en población con DP. Así, se pueden esquematizar
tres grandes grupos en cuanto a sus objetivos y categorización: amateur, 2-49
formativo y competitivo. El deporte amateur (de tiempo libre o de ocio), el
más común, el cual pretende solamente ser realizado para obtener una
forma agradable de pasar el tiempo, aprovechando los beneficios tanto
físicos como psíquicos que ello pueda comportar. No hay ningún tipo de
competición con otros individuos; sin embargo, existe un deseo de
superación personal y una motivación que les lleva a un aprendizaje de
ciertas técnicas para mejorar la ejecución de la actividad que practican.
Estas ganas de superación lleva a hacer el deporte a un nivel máximo de
ejecución, llegando a considerarse una competición consigo mismo. Es por
eso que estas personas, entre ellas las con SD, al poner tanta ilusión en lo
que hacen, practican el deporte con una alta intensidad, y por tanto, es
indispensable una buena revisión médico-deportiva para que esta práctica
sea lo más idónea posible.
En el caso de deporte amateur, teóricamente se puede practicar
cualquier tipo de deporte, siempre al nivel óptimo e individualizado para la
persona que lo hace. Si fuera necesario, se harían modificaciones y
adaptaciones, sobre todo del material a utilizar, así como de las reglas, ya
que al no ser competitivo, éstas podrían ser menos rígidas. Si fueran
deportes que conllevan cierto riesgo, siempre es recomendable realizarlo
en compañía de alguna persona capacitada y con conocimientos
suficientes para evitar todo peligro posible.
El tipo de deporte escolar o formativo, que está integrado dentro de una
edad que va desde los 6 a los 18 años, puede considerarse que es una
actividad física con una frecuencia y un volumen determinados y
sistematizados. Para explicar el tipo de ejercicios que realizan, es necesario
referirse a lo que en la Reforma Educativa actual se conoce como la
adecuación curricular. Consiste en una serie de pautas y ejercicios, ya sea
en forma de juego o de tareas individualizadas y específicas, que junto a
una clase de niños sin DP se realizan, evaluando independientemente la
mejoría individual de cada uno. No deja de ser una forma de integración o
de inclusión, ya que está ideado para niños con discapacidades que 2-50
reciben una enseñanza en colegios no especializados. Todo ello es muy
favorable para controlar realmente lo que hace esta persona, ya que se
puede controlar la cantidad y cualidad del ejercicio que practican, al menos
dentro del horario escolar.
En cuanto al deporte de tipo competitivo, se ha de diferenciar entre el
deporte reglado y el deporte adaptado. El primero se rige por las reglas
federativas nacionales y/o internacionales, así como de las categorías
propias del deporte; mientras que el adaptado se rige por reglas más
específicas, dependiendo no sólo de la edad y sexo, sino también del tipo
de discapacidad; incluso, según las necesidades, pueden existir
adaptaciones al material que se utiliza.
Habría que añadir, además, el deporte como terapia (deporte
terapéutico), en el cual la actividad física constituye la forma más natural
del ejercicio curativo, y se usa con éxito como complemento de los métodos
tradicionales. La ventaja radica en su valor recreativo (Pérez, 1994)

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